Recently, I have seen things that greatly moved me here in Barcelona.
And both have occurred on public squares.
The first moment came as I crossed Plaça Catalunya, the city's very heart, one evening during citizen protests sparked in early May. At midnight, there they were: wave upon wave of people, standing on the square to protest rampant speculation and the wholesale robbery of our democracies.
There they were, by the hundreds, like true citizens. Standing, and awake.
The second encounter was more tender. It happened on my way to a summer theatre performace during Barcelona's open air festival, Grec. To get there, my friend and I needed to pass by the city's famous "Magic Fountain".
Constructed in 1929, the attraction of water, music, and lights are an irrestible draw for hundreds of tourists each night. As we made our way past the square, I was touched by the sight of nationalities from all over the globe shoulder to shoulder, many open-mouthed in wonder at the "simple" show.
As if to reaffirm (or rediscover): "No Spielberg is necessary. Cut out the 3D. Just give me my family... my lover... my child... my best friend at my side ... and let us share this magical moment, this wonder-ful evening in Barcelona. This is enough."
There they were, by the hundreds, like so many children.
Happy, and in awe.
This is the same quiet respect I once witnessed in a dark room in the heart of Trinity College in Dublin.
In the dimmed light, designed to protect an ancient manuscript of the four Gospels found in "The Magical Book of My Master", I watched agnostic, consume-driven Europeans gaze intently at the pages of Ireland's jewel, "The Book of Kells". There they were, struck by the beauty of the Word. Surprised, and yes, reverent.
The nightly telediarios, the 24-hour Twitter streams, the endless chatter of the Matrix, would have us believe otherwise.
The authors of the surreality shows, the Berlusconi-begotten insult orgies of Telecinco, want you to despair. They desire above all other things, for us to feel désenchantés: disenchanted, helpless victims of a Machine spinning out of control.
In the words of Belgian singer Kate Ryan, they are literally programming you and me to consider ourselves lost and in limbo:
Tout est chaos
A côté
Tous mes idéaux: des mots
Abîmés...
Je cherche une âme, qui
Pourra m'aider
Je suis
D'une génération désenchantée,
Désenchantée
Yet, the hundreds of Europeans I have seen in the streets and on the squares, tell me otherwise:
They are standing -- indignados -- to say NO to unfettered and immoral materialism.
They are rediscovering the power of words, people, values.
They are remembering, perhaps, the true heritage of European culture.
In my humble way, I join you there: in front of the Magic Fountain, in line with you, to read the Magic Book:
I believe in Europe, I believe in the Light that used to illuminate her heart. I believe in Magic... enchanté.
Últimamente, me encuentro pensando mucho en las mil y una distracciones que nos rodean y que bloquean nuestra vida espiritual. Me refiero, claro está, al famoso "Matrix" de materialismo, tele-basura, adicciones y RUIDO que nos asedia y envuelve.
Al topar con este vídeo, pensé que os gustaría. Emite un mensaje cínico del Demonio mismo, en la forma de una canción satírica y provocadora. En la canción, el "padre de las mentiras" termina, diciendo con una sonrisa ciertamente retorcida:
"Why would I tell you the truth?" "¿Para qué te iba a contar la verdad?"
* * * * *
¿Cómo te parece? ¿Estás de acuerdo?
¿Somos conscientes de las multitudinarias trampas capaces de extinguir nuestra conexión con Dios?
¿Distraernos durante horas y horas de "Sálvames"y "Norias" para seguir la vida personal de Belén y Fran, ¿puede ser esto mismo algo ideado por una "Machina Mundi" malévola, para que no pensemos en temas más esenciales (y eternos), como nuestro destino?
Como siempre, espero con ganas tu opinión y las de todas las personas que nos visitan aquí. ¡Ah! Y tranquilo: puedes firmar tu comentario libremente como "Anónimo", si te resulta más fácil.
"Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo."
Llevo días ya con esta frase rondando por mi mente. Me persigue. Me ilumina. Y me fortalece.
En muy pocas palabras describe nuestra situación, la de los seres humanos perdidos y separados que somos.
Separados los unos de los otros, por ignorancia, egoísmo, ira o indiferencia.
Perdidos y separados de Dios, por nuestro orgullo, rebelión, prejuicios y pecados.
Pensé en esta frase al escuchar a uno de mis mejores amigos decirme el otro día,
"Es que tú tienes sensibilidad para temas espirituales, pero yo no. No lo necesito, ni lo siento."
Creo que sí puede sentirlo. Sólo que, por ahora, es algo dentro de él que está dormido.
Si no logras oír esa dulce voz que te susurra por los vientos, en la noche y desde cada rincón de su Creación: Te amo..., te busco, te necesito...
"Despierta, tú que duermes y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo."
Si aún no te has dado cuenta de que el consumismo, el Sálvame Deluxe, la adicción al sexo-dinero-poder-fama del Matrix, los variados apats de esta vida fast-food tan fácil y seductora nunca te saciarán:
"Despierta, tú que duermes y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo."
Y por siel "Circo Bilderberg" en Sitges [ver + info] y el 'performance' bis en Bruselas de estos días no te hacellorar la muerte silenciosa de nuestros parlamentos y de democracias erigidas sobre el sacrificio de millones, mientras los representantes del pueblo rinden cuentas de manera humillante y servil a los banqueros de este Mundo:
"Despierta, tú que duermes y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo."
Se apodera de nosotros una ceguera que nos confunde, nos aísla y nos miente: esconde de nosotros la terrible verdad sobre nuestra auténtica situación espiritual
y el peligro de los tiempos en los que vivimos.
Y ni el humanismo mejor intencionado
será capaz de salvarnos. Ni de nosotros mismos, ni de las trampas en las que hemos caído.
Pero no todo es oscuro.
Pese a todo, ahí está:
una llama de esperanza que se manifiesta en esas palabras tan frágiles y sin embargo, tan poderosas:
"Despierta, tú que duermes y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo."
Un site muy interesante. El propósito de nuestra existencia... el equilibrio en medio del caos... las adicciones que nos atrapan... el vacío del materialismo, y muchas temas más.
Os escribo desde León, queridos amigos, tras un día intenso en lo que para mi es, cada año, una cita obligada: el encuentro de "La Pola".
Organizado cada primavera por dos amigas mías, ambas de ellas profesores de la Universidad de León, la serie de conferencias -- que tiene lugar en una especie de "retiro para la mente" -- junto a un grupo pequeño de jóvenes universitarios, tiene, para mi, una magia especial.
Este año tocaba hablar juntos sobre el significado del COMPARTIR, visto desde dentro de la sala de espejos (y espejísmos) que es nuestra sociedad actual: autocomplaciente, egoista, ávara y neuróticamente consumista.
Ha sido, como siempre, un gran regalo: una verdadera gozada, gracias a Rosa y Arantxa (las 'profes'), sus asistentes Javi, Patri y Adrián -- y debido a la activa e imaginativa participación de todos los alumnos de este año. Tamvién agradezco aquí, claro está, a Paco, Juanjo, Daniel y , como no, a nuestro querido "Nobby" ;-)
Vivimos en tiempos difíciles y peligrosos, claves en la historia de la Humanidad. Ha sido para mi una injección de esperanza conoceros a todos y un gran privilegio tener la oportunidad de animar y equiparos para las batallas que vienen, en las que jugaráis un papel decisivo.
En los medios del aldea global los repetidores del "Matrix" transmiten el mensaje de continente en continente: La cumbre de los G-20 ha sido un éxito "sin precedentes", estamos a salvo.
La colaboración entre países ha sido inédita y bienvenida, eso sí; ahora bien, lo que nos conviene examinar más a fondo es el contexto y el boceto del nuevo orden mundial financiero que está emergiendo.
El 11-S cambió muchos conceptos de la libertad personal que valorábamos debido a la importancia imperativa de seguridad ; la cumbre de Londres lo hará en términos de la libertad económica, dada la (clara y innegable) existencia de una emergencia mundial.
Si te paras a pensar, es posible que te inquietarán patrones históricos no tan lejanos: pienso en un Reichstag en llamas, encendido por sus propios seguidores y según el plan, que permite a Adolf Hitler abolir en muy pocos días una consolidada democracia, gracias a una "Notverordnung", los poderes extraordinarios exigidos "debido a" una emergencia de su propia creación.
Resulta interesante contemplar que, hace unos 1.900 años una curiosa "visión" cursaba por el mundo en la que se profetizó la emergencia de una economía mundial completamente unificada, próspera y eficiente, pero en la cual los hombres llegarían a ser los esclavos más miserables imaginables.
Según el profeta, venderán sus almas... perdiendo en el acto todas sus libertades, a causa de su veneración absoluta del dinero.
Los telediarios, como ríos venenosos brotan; insisto en no beber de sus fuentes.
Me resisto, nunca me convertiré en seguidor suyo, discípulo de esta presente época nihilista, materialista, fatalista. Me niego a doblar la rodilla ante el altar de su devoción y nunca entonaré su himno (y credo): de que lo único que vale se compra, mide y almacena.
No es que huyese de ninguna "realidad" (dictada y programada); sólo es que tengo -- y ofrezco -- otra:
El Señor es mi pastor, nada me faltará. Preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Creo que estamos a punto de perder algo mucho más importante que el dinero en Occidente.
No me refiero a posibles pérdidas que hayamos podido tener en el IBEX, ni al sistema económico mundial en sí. No se trata tampoco del "sueño español", nuestra tan adorada sociedad del consumo y del "bienestar" (al menos en términos materialistas).
Tampoco hago referencia a la obsesión neurótica de nuestras televisiones y titulares de inundarnos con noticias negativas de todo tipo que despisten nuestra atención de lo que realmente cuenta.
Estamos a punto de perder una de las oportunidades más grandes de nuestras vidas. Es una oportunidad que viene precisamente gracias a "La Crisis". Sí, ya se escribe en mayúsculas y esto conviene, porque La Crisis - a partir de ahora - nos va a servir de Gran Tutor. Nos va a enseñar el sendero a una mejor manera de vivir, nos ayudará a todos a crecer.
Si indagas en la etimología del término κρίσιςen el griego antiguo, encontramos algo insólito. La esencia de la palabra "crisis" contradice todo lo que estás escuchando en los telediarios, cuyos presentadores a veces parecen ser acólitos del dios más venerado de este siglo, el Dinero.
Mientras los apóstoles de Mammónte quieren injectar con fuertes dosis del miedo y la confusión,te ayudará saber lo que crisis significa.
No vamos a menos, sino a más. Pero sólo, si esto es lo que tú eliges.
Crisis quiere transmitir la idea de decisiones, de juicio, de un momento clave de inflexión, y de posibles cambios de actitudes.
En el fondo, Crisis significa una oportunidad para CRECER.
Si nos encontramos en un momento decisivo, un punto en el camino donde hemos de elegir una de dos posibles rutas, ¿qué significado podría tener esto para tu vida?
Te animo a que veas las actuales turbulencias - además de las que vienen - como una gran oportunidad. Pensando así, te podrías encontrar reflexionando sobre preguntas como éstas:
¿Qué es para mi el verdadero tesoro? ¿Es sólo dinero, únicamente estatus social?
¿Ha llegado quizás el momento de simplificar mi vida, a fin de tener más tiempo para las personas? "To live simply, so that others may simply live"?
¿Y las cosas inmateriales, espírituales? ¿Podría ser que crezcan en importancia sin las mil y una distracciones de una sociedad saturada, autocomplaciente y aburrida?
¿Podría encontrarme pensando en, y abriéndome más a Dios, aunque sea sólo un poquito al inicio?
Un refrán estadounidense reza: The Best Things in Life Are Free.
Es decir, que no te cuestan nada. En El Libro Mágico de Mi Maestro descubrimos una promesa muy similar. Cierro este post con Sus Palabras, que nunca dejan de conmoverme por su belleza y sencillez:
"Todos los sedientos, venid a las aguas; y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad vino y leche sin dinero y sin costo alguno.
¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan, y vuestro salario en lo que no sacia? Escuchadme atentamente, y comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia.
Inclinad vuestro oído y venid a mí, escuchad y vivirá vuestra alma."
El Libro Mágico de Mi Maestro "El profeta inmundo", Capítulo 55
En su provacativo poema, la poetisa Jude Simpson se mete con Dios, explicando a Jesús por qué Su mensaje "no es apto" para la sociedad consumista, impaciente y exigente en la que vivimos.
Se queja de que sea tan dífícil encontrar a Dios; en sus palabras, "Oiga, mi tiempo es valiosísimo, entonces por qué debería tener que 'trabajar'? Por qué sea necesario una búsqueda, para encontrar un tesoro?!"
Te animo a que disfrutes del vídeo -- es impactante y divertido. Pero dado que viene en inglés, con su fuerte accento británico, te incluyo a continuación el poema escrito.
¡Un abrazo!
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Not cut out for religion
I ask you, what's the answer, and you just ask me questions, and I'm like, "Hello, I thought you were God?" Can't I just download you, pay-as-I-go to decode you - a quick fix listen on my i-Pod?
I ask you, what's the answer, and you say, "Where does the wind blow?" Well, if Dylan couldn't find it, then I won't get too far. What's with all this mystery? How can you say, "Follow me" when I don't even know where you are?
Your religion needs a makeover, you've got to de-clutter. Make it softer, gooier and spreadable like butter. I need a faith I can talk about and not sound like a nutter. You ought to be easy to follow.
Like, a hop-on-and-off open-top bus ride, a manual with A to Z tabs down the side, I want a sat-nav path to heaven, not a Lonely Planet guide. I wish you were easy to follow.
I want a Roman road map to instant glory a happy-ending-ever-after chick lit story and you just tell me another foggy allegory featuring corn and sheep and wine and clay pots.
What are you like? Do you want followers or not? Far be it from me to tell you what's what, but if you did make it easier I'm sure you'd get a lot more believers, Jesus.
Give me bite-sized thoughts in a faith shape sorter, No more spilt blood or living water, just a pint-sized god who's a straight talker. Make it easy to follow.
I want fruit-flavoured shots of the Holy Spirit, bite-sized, trite truths in Boyband lyrics "love" and "above" -- yeah, that should fill it. Make it easy to follow.
I want facts on a plate - don't want to have to question any, artificial roses every 14th of February. I want simple faith -- blind if necessary. Why aren't you easy to follow?
You say, "You are not my servant, now you are my friend". You say, "I will be with you until the bitter end." And I'm like, "Why bitter?" -- I wanted happiness on prescription. Isn't that the whole point of getting religion? And besides, friendship's harder -- can't I just buy the subscription?" Can't you be easy to follow?
Give me a clear-cut structure, not a friendship's fragilities, favourable rights with few responsibilities. I could follow that plan -- yeah -- religiously. That would be easy to follow.
I want three steps to beauty from a teenage advice mag; Ben and Jerry's Triple Chocolate straight out of the ice bag; ethically traded but with a Primark price-tag - I could say Amen to those.
I want box-up beliefs wrapped in tissue-paper presented by Fearne Cotton, and voiced by Tom Baker, with a hands-free contract to contact the Maker available from Tesco's.
I want Quick Time broadband access. Simple principles, easily practiced. Directly transactional prayers - the fact is, my time is precious, so why should I work? Why should treasure always require a search?
I want a message that's acceptable without having to plead it, that'll make people instantly realise they need it. Yeah, thanks for the Bible -- but have you tried to read it? You need to be easy to follow.
I want all the answers set out in a paperback of less than fifty pages, in the buy-now-read-it-later rack I'll skim it on the train down to visit Auntie Kate and back - nice and easy to follow.
Everyone will warm to its convenient slimness. It'll be easily digestible and provoke a certain tingliness, and every answer will be one sentence long, universally applicable, and in English. That would be easy to follow.
You see, I think you need to focus and refine your vision, if you want to market the brand they call "Christian". I say, "Give me clarity", you say, "Will you marry me?" With all due respect, Jesus, I don't think you were cut out for religion.
Un día, andando por las calles del Este de Berlín, topé con unos antiguos carteles publicitarios insólitos. Me hablaban desde otro mundo, susurrando sus promesas a través de medio siglo: para el detergente Persil... coches Opel...
La pintura estaba muy desgastada, los muros llenos de agujeros. Esa calle fue el escenario de feroces cambates en 1945 entre los soviéticos y los agotados defensores de la capital Nazi. Las fachadas de los edificios estaban aún heridas por las balas y bombas, aquel día de mi paseo a finales de los 90.
En Barcelona, existe una estación de metro que me da la misma sensación.
Por motivos que desconozco, las vallas publicitarias se encuentran en un estado deplorable. Están rasgadas, sucias, olvidadas. Parece una estación fantasma, un agujero en el tiempo que nadie ha descubierto aún. Como el famoso andén "9 ¾" de Harry Potter.
En la foto arriba, ves uno de esos carteles fantasmagóricos. Apenas se ve el coche, por no hablar del eslógan. De una forma débil, trágica, casi irónica anima a su "público objetivo" con una voz apagada:
DISFRUTA LA VIDA.
Casi me da escalofríos. ¿Y si de verdad he descubierto algún agujero negro del tiempo en el "Tube" barcelonés? ¿Acaso es una entrada desde el año 2043?, ¿desde un tiempo en el que nuestra sociedad mimada, próspera, autocomplaciente y orgullosa es sólo un recuerdo lejano y vano?
En su canción famosa de los 60, Simon and Garfunkel afirmaban que "the words of the prophets are written on the subway walls ... and tenement halls" del ghetto. ¿Es esto lo que vemos en la foto arriba, hecha en la estación de la calle Girona? ¿Una advertencia, una profecía para los más despiertos?
Y otra pregunta: si llegásemos a "perder" nuestra afluencia materialista, por causas de crisis o guerras, ¿cómo nos sonarán los mensajes de los "profetas" de hoy?
El Evangelio según...
L'Oreal: Porque tú lo vales.
BMW: ¿Te gusta conducir?
McDonald's: I'm lovin' it!
Tous: Be urban. Be Tous.
El Corte Ingles: La Semana Fantástica
Mapfre: Ser grande es una actitud [¿cuál?, digo yo]
Etcétera...
En su impresionante libro Die Welt von Gestern (The World of Yesterday), el autor Stefan Zweig observa que las dos guerras mundiales le han mostrado que las cosas y los sistemas que más "eternos" y estábiles nos parecen pueden desaparecer de la noche al día.
Hablamos hoy en día mucho de "seguridad". ¿La sociedad consumista nos la puede prometer?
¿Seguro? Aunque fuere cierto, ¿a qué precio?
¿Vale la pena ganar el mundo entero, pero perder el alma en el proceso?
Como siempre, me interesan muchísimo tus propias reflexiones y comentarios...
La película: "Ven y Ver" de Elem Klimov. Einsatzgruppen de los Nazis en Belorusia, 1943.
La Religión (como sistema) es un opio, porque me hace pensar que soy mejor que tú.
Merezco más el favor de Dios, porque yo lo valgo. Tú no. Me lo he currao. Tú no.
El Consumismo y el Materialismo desfrenado y elevado al nivel de una Religión, son intoxicantes sumamente peligrosos. A primera vista el Consumismo parece ser inofensivo; el Materialismo, siempre seductor... e infernal. Porque niega la existencia y la importancia del Espíritu. Sólo se fija en el exterior, en lo que se ve, se toca y se vende. Todo es carne.
Todo es carne, y si hay carne buena, también lo hay mala. La carne buena, se cuida. ¿Y la carne "mala"?
La carne mala, se tiende a identificar, marcar, y finalmente tirar.
En otra generación -- una generación europea --una sociedad seducida por una Religión falsa, creada por un mesías impostor, se quedó hipnotizada por el brillo de la promesa de un Nuevo Mundo, en el que lo espiritual no valía, sólo lo material. La carne: vacía y sin alma, sin nombre, sin valor. Esa carne mala, en un universo sin Dios pero con Mesías (un vendedor de espejos, de brillos, de apariencias) tenía sólo un destino, y una finalidad.
Aquella "carne": judia, socialista, comunista, homosexual, gitana, rusa, eslávica, inmigrante, católica, protestante, ciega, sorda, ...hasta infantil... se empaquetó, se marcó, se cargó en trenes, y se llevó. Al destino de toda carne mala: para tirar, sin excepciones.