La ocasión de su visita a Valencia el pasado fin de semana me ha provocado de nuevo una serie de reflexiones. Quisiera compartirlas con usted y con mis amigos aquí en el Blog.
Entiendo su papel como el líder de una gran "Religión" (
un sistema de "deberes" creado por el hombre que hay que cumplir para llegar a Dios). Como tal, espero que se entienda también que todo lo que expreso a continuación tiene como objetivo ser observaciones hechas con amor, debida reflexión y con respeto.
En el fondo es muy sencillo: es que no me cuadran muchas cosas.
Ojalá fuera usted un internauta asíduo, habituado a surfear desde su dormitorio en Roma por las noches, activamente escuchando a lo que dice la gente en sus blogs. De esta manera podría quizás contar con una respuesta. Sé que Jesús siempre se tomaba el tiempo para escuchar a la gente, y esto precisamente es una de las cosas que no entiende
la gente de buena fe de usted y de sus representantes: si dice representarle, ¿por qué hay tantas diferencias entre usted y Él?
Usted vive en un palacio.
En cambio, sus padres eran "okupas" la noche de su nacimiento y muy pobres toda su vida.
Usted recibe mucho honor.Mi Maestro era "despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimiento."
Él abrazó al leproso, a la prostituta, al demoníaco, al perdido, a sus enemigos.Usted abraza a los políticos y a los reyes.
Él amó sin parar y lo mostró, dando su vida por los demás.Usted habla
de amor, pero estas palabras suenan huecas, vacías de contenido.
¿Por qué? Es muy sencillo Benedicto. Según los periódicos es usted un gran intelectual y le apasiona el reto que el destino le ha concedido: "comunicar el Evangelio a un mundo secularizado y posmoderno". Siendo el panoramo así, tan complicado, simplemente quisiera compartir mi humilde opinión al respecto:
Este mundo posmoderno, complicado, pervertido y perdido no necesita más palabras.
Las palabras sobran, las promesas caducan.
Este mundo necesita hechos, no palabras.Clama a que usted
viva el Cristo que dice representar. A que ame como Él.
Esta generación le pide que salga del palacio, que no permita que sus sacerdotes abusen de los niños, que no fomente el odio junto con la hipocresía, y que no juzque más a personas ya cargadas con mil problemas, complicaciones, heridas, y sí, pecados. La vida es tan dura - cada día más - y lo que el mundo necesita ver en usted es
un alma lleno del amor de Aquel que dice representar.
No necesitamos más Religión: es un sistema que esclaviza al hombre y a la mujer.
Como dice Él mismo, "la letra mata,
pero el Espíritu da vida".
Ya sabrá usted, conociendo Su Libro,
que poca paciencia tenía con la Religión. Un día, ya no podía más y criticó ferozmente a los religiosos de su tiempo (los mismos religiosos que luego Le asesinaron de la manera más cruel posible):
Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato; pero por dentro estáis llenos de robo y de maldad.
Mas ¡ay de vosotros, fariseos!, porque pagáis el diezmo de la menta y la ruda y toda clase de hortaliza, y sin embargo pasáis por alto la justicia y el amor de Dios; pero esto es lo que debíais haber practicado sin descuidar lo otro.
Y El dijo: ¡Ay también de vosotros, intérpretes de la ley!, porque cargáis a los hombres con cargas difíciles de llevar, y vosotros ni siquiera tocáis las cargas con uno de vuestros dedos.
En cambio, Él dice a la gente:
¡Si alguno [gay, lesbiana, mujer, alcohólico, político, empresario, inmigrante, joven, prostituta, mendigo sin techo, monarca, e incluso religiosos ... etc etc] tiene sed, que venga a Mí y beba! De aquel que cree en Mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.
Cuánto necesitamos dicha agua viva; cuánto necesitamos ver más amor.