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Acabo de descubrir las canciones honestas y reales de Charlie Hall. Este chico habla sin pelos en la lengua, y esta balada suya es como un enorme abrazo. Gracias, Charlie!
La película: "Ven y Ver" de Elem Klimov. Einsatzgruppen de los Nazis en Belorusia, 1943.
La Religión (como sistema) es un opio, porque me hace pensar que soy mejor que tú.
Merezco más el favor de Dios, porque yo lo valgo. Tú no. Me lo he currao. Tú no.
El Consumismo y el Materialismo desfrenado y elevado al nivel de una Religión, son intoxicantes sumamente peligrosos. A primera vista el Consumismo parece ser inofensivo; el Materialismo, siempre seductor... e infernal. Porque niega la existencia y la importancia del Espíritu. Sólo se fija en el exterior, en lo que se ve, se toca y se vende. Todo es carne.
Todo es carne, y si hay carne buena, también lo hay mala. La carne buena, se cuida. ¿Y la carne "mala"?
La carne mala, se tiende a identificar, marcar, y finalmente tirar.
En otra generación -- una generación europea --una sociedad seducida por una Religión falsa, creada por un mesías impostor, se quedó hipnotizada por el brillo de la promesa de un Nuevo Mundo, en el que lo espiritual no valía, sólo lo material. La carne: vacía y sin alma, sin nombre, sin valor. Esa carne mala, en un universo sin Dios pero con Mesías (un vendedor de espejos, de brillos, de apariencias) tenía sólo un destino, y una finalidad.
Aquella "carne": judia, socialista, comunista, homosexual, gitana, rusa, eslávica, inmigrante, católica, protestante, ciega, sorda, ...hasta infantil... se empaquetó, se marcó, se cargó en trenes, y se llevó. Al destino de toda carne mala: para tirar, sin excepciones.