
Tras un año muy intenso, me encuentro por fin en Seattle, donde podré disfrutar de un par de semanas con mi familia y reconectar con mi lado más yanqui, ja ja ja!
Aquí os comparto una foto hecha el otro día con mis sobrinos, verdaderos angelitos, los dos. Pero esto se nota, ¿verdad?
Os echo de menos amigos y espero que paséis momentos igualmente entrañables e importantes con vuestros seres queridos. ¡Un abrazo desde Estados Unidos!

