
Si logro llegar al gimnasio, lo que me refresca mucho es nadar media hora y entonces pasar 10 minutos en la sauna finlandesa. El calor te envuelve y te desintoxica del estrés del día.
Sobre todo,
si nadie habla.Hoy, no ha sido el caso. Uno de mis compañeros se desahogaba, contando sin parar
los problemas financieros de su empresa. Al salir, puse la mano sobre su hombre y le susurré con una sonrisa: "
Desconectaaa" ;) "¡Es difícil!", replicó, "¡Muy difícil!"
Sí que lo es, especialmente en estos tiempos donde
el miedo trata de apoderarse de nosotros. Este encuentro en el gimnasio me hizo pensar precisamente en esto, en el miedo, y
cómo lidiar con él. ¿Qué haces tú? ¿Tienes estrategias que quisieras compartir aquí?
Yo, por ejemplo,
hago el ejercicio de pensar en el caso más terrible, en todas las consecuencias que quisiera evitar a toda costa. La pérdida de empleo, la muerte de una persona querida, una enfermedad crónica... lo que sea.
Y luego me pregunto a mi mismo:
"Y después, ¿qué pasaría?"
¿No habría soluciones, recursos y amigos todavía? Aunque costara poner un pie delante del otro, ¿no sería capaz de avanzar, aunque fuera sólo un centímetro, cada día? Creo que sí. Además, muchas veces lo peor que se nos ocurre en realidad nos podría forzar la puerta, abrirla a una época completamente distinta (pero buena) de nuestras vidas. ¿Quién sabe?
Ah, buena pregunta: ¿Quién sabe? ¿Contarías con Dios, por ejemplo?
A lo mejor tienes un Cuerpo Danone muy entrenado (Edición Ejecutivo, modelo "Alto Standing"), pero quizás te consta que posees un Cuerpo Interior un pelín flaco. ¿Qué tal está tu espíritu? ¿Está fibrado?
¿Si llamaras al Creador, sabría quién Le llama? ¿O bien, puede que hayan pasado años desde que habéis hablado? Si fuera así, créeme, no pasa nada. Pasaba muchos (largos) años pasando de Él, enfadado y decepcionado, sin hablarle. Hasta que un día llegamos a tener una reconciliación hecha posible por uno de los descubrimientos más importantes de mi vida:
En la vida espiritual, NO se trata de RELIGIÓN.
Sino, de RELACIÓN.
Relación con una Persona real, que existe. Un Ser amoroso, capaz de librarnos de los miedos que nos azotan, que nos quitan el gozo... y de devolvernos el sentido y la Vida misma.
"No temas, porque Yo estoy contigo;
no te desalientes, porque Yo soy tu Dios.
Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré..."
El Libro Mágico de mi Maestro
"El profeta inmundo", capítulo 41
Me interesan tus comentarios sobre este tema.
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